La sustitución de una caldera estándar o de baja Tª por una de condensación es perfectamente viable; pero se deben tener en cuenta dos cuestiones:
- Hay que revisar la chimenea existente para corroborar que puede trabajar con calderas de condensación.
- Si hay radiadores en la vivienda, hay que comprobar que puedan trabajar a baja temperatura.
