Fuera de los requerimientos normativos, el hecho de instalar un tipo u otro de generador de calor es una decisión que debe ser evaluada a largo plazo, ya que todos estos equipos tienen una vida útil larga.
- En ciertos casos la imposibilidad de garantizar una suministro eléctrico constante y estable puede echar por tierra la posibilidad de instalación de un equipo de bomba de calor.
- En otros casos la falta de espacio físico para el montaje de los equipos también hace decantar la balanza por los equipos con combustibles fósiles, que suelen ser más compactos.
- En otros casos el deseo de: no disponer de olores fuertes, ni revisiones obligatorias, ni necesidad de recargas decanta la balanza hacia sistemas de bombas de calor.
- En otros casos la posibilidad de no tener que montar una chimenea de evacuación de productos de la combustión (interior o exteriormente) forma parte de la decisión tomada.
- En cualquier caso, el mejor consejo es asesorarse con un instalador autorizado que tenga experiencia en el montaje de este tipo de equipos.
