Todos los radiadores se pueden pintar; pero dependiendo del tipo de radiador es más costoso. Nuestra recomendación es acudir a un profesional que tenga capacidad para proceder a su: limpieza, rehabilitación y pintado. Estos trabajos no se recomienda hacerlos con los radiadores instalados, ni en una vivienda o local cerrado por la tipología de productos químicos que se deben utilizar.
- Para radiadores de fundición: rehabilitarlos por completo implica retirar la pintura estropeada, eliminar las trazas de óxido y aplicar una pintura anticalórica.
- Para radiadores de chapa de acero: rehabilitarlos por completo implica retirar la pintura estropeada, eliminar las trazas de óxido y aplicar una pintura anticalórica.
- Para radiadores de aluminio: son los más complejos de rehabilitar por que el proceso de pintado en fábrica se hace por cataforesis, que es costoso y no es sencillo encontrar quien lo realice.
- Para radiadores de baja temperatura: los radiadores de baja temperatura disponen de paneles embellecedores desmontables; que facilitan su reparación y repintado sin desconectarlos de la instalación.
